A Synthesis of Pre-Columbian Ceramics from Costa Rica

El resultado de un ensayo para definir los períodos mayores de la arqueología centroamericana por orden cronológico es una terminología nueva con fechas respectivas para las culturas precolombinas. Se divide el tiempo en seis períodos, empezando desde una fecha indeterminada cuando el hombre por pri...

Full description

Bibliographic Details
Main Author: Stone, Doris
Format: Article in Journal/Newspaper
Language:English
Published: Ibero-Amerikanisches Institut - Preußischer Kulturbesitz 1983
Subjects:
Online Access:http://journals.iai.spk-berlin.de/index.php/indiana/article/view/1714
https://doi.org/10.18441/ind.v8i0.201-221
Description
Summary:El resultado de un ensayo para definir los períodos mayores de la arqueología centroamericana por orden cronológico es una terminología nueva con fechas respectivas para las culturas precolombinas. Se divide el tiempo en seis períodos, empezando desde una fecha indeterminada cuando el hombre por primera vez cruzó el Estrecho de Bering para llegar a este continente, y terminan con el establecimiento definitivo del español en el territorio istmeño. El actual estudio comienza con el Período IV, 1000 a.C. -d.C. 500, cuando las series de cerámicas llegaron a un desarrollo suficiente para poder ser reconocidas, y sigue por los Períodos V, 500 d.C. -1000, y VI, 1000 d.C. - 1500 á 1600. A veces, sin embargo, la cronología nueva se extiende a la antigua. Así es que se encuentra tanto una taxonomía como la otra en el texto siguiente. Existen tres zonas arqueológicas costarricenses. La cerámica data un poco antes del Período IV en la de Nicoya; en la Vertiente Atlántica/Altiplano desde 300 a.C. y en Diquís desde 0. Aunque hubo intercambio comercial de alfarería, tanto con el norte como con el sur, el septentrión dominaba Nicoya; el sur las áreas restantes. Se reconocen Períodos Temprano, Medio y Tardío en todas las regiones, pero Períodos Polícromos sólo en Nicoya donde la influencia mexicana llegó a su apogeo. Nicoya y la Vertiente Atlántica/Altiplano, entre 500 -800 d.C., demuestran un artificio netamente de origen costarricense: una cabeza con fuste que gira.